El Barcelona derrotó 2-0 al Real Madrid en el Spotify Camp Nou en la jornada 35 de LaLiga y se consagró campeón con tres fechas de anticipación. Es el 29° título liguero azulgrana, el segundo consecutivo y el segundo bajo la conducción de Hansi Flick.
El partido tuvo un contexto emotivo desde antes del pitido inicial, ya que Hansi Flick se sentó en el banco pocas horas después de conocer el fallecimiento de su padre. Ambos equipos lucieron brazalete negro y se guardó un minuto de silencio en su memoria. El Madrid llegó al clásico con ocho bajas, la última la de Huijsen, quien se sintió indispuesto en el calentamiento.
El Barcelona resolvió el partido en los primeros 20 minutos. A los nueve, Rashford, quien cubría la ausencia del lesionado Lamine Yamal, marcó el 1-0 con un golazo de falta desde la frontal que se coló por la escuadra derecha de Courtois. Diez minutos después llegó el 2-0 en otra jugada de alta factura: Fermín habilitó a Dani Olmo, quien dejó el balón de espuela a Ferran Torres para que este fusilara al meta visitante.
Con el doble ventaja temprana, el Barcelona administró el partido con comodidad. El Madrid mostró desajustes importantes en la presión y escasa lucidez para salir jugando desde atrás, aunque tuvo un par de zarpazos a la contra que Gonzalo no pudo concretar. Courtois, en su regreso tras mes y medio de inactividad por lesión muscular, evitó en dos ocasiones que Rashford marcara el tercero antes del descanso.
En el complemento el guion no cambió. Ferran Torres estuvo cerca de sentenciar antes de la hora pero Courtois lo evitó con la pierna, y el árbitro anuló posteriormente un gol de Bellingham por fuera de juego. Sin Mbappé ni Valverde en el campo y con Vinicius desconectado, el Madrid fue impotente en el último cuarto de hora mientras el Camp Nou celebraba a los gritos de «¡Campeones!» con 62.213 espectadores en las gradas.
Fuente: EFE
