Un técnico en electrónica fue acusado por la Fiscalía por la supuesta comisión del hecho punible de apropiación. El profesional habría reparado un televisor sin la autorización previa del cliente y, tras negarse este a pagar el costo no pactado, terminó entregándole un aparato completamente diferente.
La agente fiscal Gladys González presentó acusación formal y solicitó la elevación a juicio oral y público de la causa penal que enfrenta el profesional.
Según el requerimiento conclusivo del Ministerio Público, los elementos de convicción recabados durante la etapa preparatoria sostienen con firmeza la existencia del hecho y la responsabilidad penal del procesado en la causa tramitada en esta ciudad.
De acuerdo con el relato fiscal, los hechos se desencadenaron el 23 de febrero de 2025, cuando el denunciante acudió al taller para entregar su televisor de la marca JVC de 65 pulgadas con la única finalidad de obtener un diagnóstico sobre una avería técnica.
Pese a no contar con el consentimiento del propietario, el técnico procedió a reparar el artefacto e intentó cobrar la suma de G. 700.000 por el servicio realizado de manera arbitraria.
Al enterarse de la situación, el afectado se rehusó a abonar dicho monto argumentando que nunca dio luz verde para el arreglo y exigió la devolución inmediata de su electrodoméstico.
Tras semanas de evasivas y dilaciones, el profesional finalmente hizo entrega de un equipo, pero se trataba de un televisor de la marca Kolke de 60 pulgadas, de menor tamaño y distintas prestaciones de las entregadas originalmente.
Ante la retención indebida de su bien, la víctima formalizó la denuncia penal. En el marco de la investigación, la Fiscalía obtuvo una orden de allanamiento emanada del Juzgado Penal de Garantías para inspeccionar el domicilio del acusado e incautar el aparato original.
Sin embargo, durante el procedimiento judicial, el técnico manifestó que ya no tenía en su poder el televisor de 65 pulgadas, frustrando la recuperación del bien objeto de la causa.
Fuente: Diario Hoy
