A raíz del rechazo sistemático del cartismo a los pedidos de informe durante la sesión extraordinaria, referentes de la oposición expresaron su indignación y acusaron de censura al bloque mayoritario. Raúl Benítez expresó su enojo rompiendo los documentos a los que se opuso el oficialismo. Sostuvo que el cartismo boicotea el trabajo de la oposición. Uno de los temas trabados fue el pedido de informe a la Dinac sobre los vuelos realizados por Horacio Cartes, quien había utilizado un avión perteneciente a un presidiario recluido en Brasil.
Referentes de la oposición sufrieron una vez más el bloqueo sistemático a sus proyectos sobre pedidos de informes a varios estamentos del Estado. Uno de ellos solicitaba auditoría a una obra en Ñeembucú que afecta a la gestión de la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión.
Entre otros pedidos, además se requería que la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) informe sobre vuelos registrados, entre ellos del titular de la ANR, Horacio Cartes, con el avión de un banquero preso en Brasil.
El rechazo del cartismo a las solicitudes mencionadas hizo estallar al diputado Raúl Benítez, quien expresó su indignación rompiendo los documentos que fueron archivados por la mayoría.
El diputado Miguel Del Puerto, líder de la bancada oficialista, casi acostumbrado a tomar la palabra para solicitar envío a comisión de los proyectos que no son de interés del cartismo, esta vez pidió de plano el rechazo; es decir, el envío al archivo.
En la lista figuraba la declaración que expresaba indignación porque la Fiscalía desestimó la investigación del “sobrecosto” de los pupitres comprados por Itaipú. Asimismo sobre los detalles de cómo fondeará el MEC la construcción de colegios en 17 departamentos. Igualmente, un informe sobre lo percibido por las gobernaciones por parte del Ministerio de Economía, así como los proyectos ya mencionados que se vinculaban a la ministra de Obras y a Cartes.
Raúl Benítez ironizó primeramente exhortando a sus colegas cartistas a decir de antemano “qué es lo que tiene que estudiar y que no se puede estudiar” y de inmediato calificó de una falta de respeto a la ciudadanía no dejarles hacer su trabajo de control sobre el Estado.
“La verdad es una vergüenza. No se nos paga el salario para venir a hacer este papelón. Nosotros venimos semana a semana a solicitar informe sobre la situación de escuelas, sobre la situación de programas sociales (Hambre Cero); sobre la impunidad en torno a los USD 33 millones de sobrefacturación de los pupitres de oro”, se quejó.
El diputado afirmó que los cartistas “defienden sus cúpulas mientras nosotros a la gente”, al tiempo de señalar que como la mayoría cartista los censura y no dejan que como oposición realicen su trabajo, se ve forzado a abandonar la sala.
Al expresar su indignación, rompió los papeles que contenían los proyectos que en la sesión fueron censurados por parte del cartismo. “No pude ni contar a cuántos proyectos se opusieron”, dijo y en protesta anunció su retiro de la sala no sin antes advertir que el propio cartismo se dispara en el pie y obra con desinteligencia.
“Agradezco que le recuerden a la ciudadanía porque defendemos proyectos distintos”, dijo. Definió como una falta de inteligencia del propio oficialismo pretender boicotear la propia sesión de tal modo que no se toquen los temas que interesan a la ciudadanía. “No entiendo la falta de inteligencia de los colegas, son ellos los que quedan expuestos”, sostuvo.
Su colega, la diputada Johanna Ortega, también volcó su rabia contra la bancada cartista y habló de una sistemática censura en contra de proyectos que afectan a los intereses de la cúpula mayoritaria.
“Ustedes son 44 diputados cartistas, tienen cuórum de sobra. ‘Peju pee pe decidí pe decidísea’ (sic). No me obliguen a quedarme y ser cómplice de la censura parlamentaria y lo que hacen por Diosnel es censura”, dijo con referencia al pedido de auditoría que pidió el diputado de Ñeembucú, Diosnel Aguilera (PLRA), con relación a una obra que causa muerte de civiles, según había presentado el liberal, y que adjudica a la ministra de Obras.
Para Johanna, su colega de Ñeembucú, quien, reiteró, es frecuentemente censurado en la Cámara, es el único que aparentemente representa al departamento de sur, haciendo alusión a que el cartismo tiene un vacío de poder en ese departamento porque su representante no legisla ni habla.
Se refería a la diputada Fabiana Souto, esposa del vicepresidente Pedro Alliana. Souto, si bien asiste a las sesiones, muy difícilmente toma intervención en algún asunto, ni siquiera cuando se trata de su departamento. Eso sí, se opone incluso a los pedidos de informe a las autoridades con referencia a su departamento.
Bloqueo a proyecto que afecta a HC
El diputado liberal Miguel Martínez defendió su proyecto de pedido de informe que solicitaba movimientos registrales de vuelos a la Dinac. Explicó que la finalidad no es inculpar al titular de la ANR, sino que precisamente el informe serviría para aclarar la situación de un vuelo con un avión propiedad de un ciudadano brasileño preso en ese país.
“Se murmuraba que el avión del delincuente era usado por el presidente Cartes. Qué más importante de tener el informe, para que no haya murmuraciones que afecte la democracia porque si fuera cierto que el presidente de un partido de gobierno usó la avioneta de alguien que está por narcotráfico y vaciamiento de bancos, eso sería grave”, justificó.
Es con referencia a que el ex presidente Horacio Cartes utilizó el avión Gulfstream G550 (GV-SP) perteneciente a Daniel Vorcaro, banquero preso en Brasil.
A todo esto, reaccionaron algunos miembros del cartismo como el polémico Yamil Esgaib, quien jactándose de que el cartismo tiene mayoría y, por consiguiente, pueden tomar resoluciones incluso de mordaza para bloquear proyectos, dijo: “No respetan la democracia y la mayoría”, expresó.
El diputado Rodrigo Gamarra señaló que no son ellos los que profieren insultos y denigran, sino la oposición. Dijo que ejercen su mayoría tal cual facilita el reglamento y las leyes. Además ironizó diciendo que si la oposición quiere que se le aprueben sus proyectos deben visitarlos “oficina por oficina” para hacer lobby.
Fuente: Última Hora
