Miles de de ciudadanos en Colombia se manifestaron este miércoles en el primer paro nacional contra el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, en una demostración de la fortaleza que mantienen en la calle partidos opositores y centrales sindicales.
La primera gran protesta contra el presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella que accedió al poder hace dos meses, reunió en una decena de ciudades del país a distintos colectivos, de centrales sindicales al izquierdista Pacto Histórico, pasando por colectivos LGBTI, comunidades indígenas, docentes y estudiantes universitarios.
La manifestación aunó reivindicaciones concretas de tipo laboral, educativo, económico, social y territorial, pero también dio voz el rechazo general de distintas organizaciones civiles al Gobierno, sus promesas (limitaciones al aborto, desconocimiento de asociaciones indígenas,…) y sus primeras medidas (como los recortes presupuestarios y el Decreto de Protesta Social).
Los manifestantes portaban pancartas con reivindicaciones laborales, banderas de Colombia, Palestina y distintas organizaciones sindicales, además de gritar consignas laborales, reivindicar derechos y lanzar críticas contra Estados Unidos y el Gobierno nacional, muy alineado con Washington.
“Es el momento oportuno para protestar”, recalcó el senador del izquierdista Pacto Histórico Wilson Arias, quien justificó la movilización por los recortes anunciados en instituciones como el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), la Agencia para la reincorporación de excombatientes (ARN) y la eliminación de subsidios a la energía eléctrica, especialmente en el Caribe.
En una línea similar se expresó un estudiante de Derecho en la Universidad Pedagógica Nacional que prefirió no dar su nombre. «Desde ya es el momento de ponerse en contra y en la defensa de los derechos humanos, la educación gratuita y el valor por la vida», aseguró tras acusar de “fascismo” al Gobierno de De la Espriella.
La marcha principal tuvo lugar en Bogotá, donde los manifestantes confluyeron en cuatro marchas en la Plaza de Bolívar, pero el paro se visibilizó en otras ciudades como Cali, Medellín, Barranquilla, Manizales, Bucaramanga o Cúcuta. En las principales concentraciones no se han registrado por el momento incidentes reseñables.
El expresidente de izquierdas Gustavo Petro (2022-2026) se sumó fugazmente a la concentración en Bogotá, pero no se dirigió a los miles de personas que se concentraron en la Plaza de Bolívar. “El pueblo no se rinde, carajo”, escribió en X.
La protesta, la primera de dos meses de movilizaciones, tuvo lugar apenas un día después de que De la Espriella firmara el controvertido Decreto de Protesta Social, que restringe el derecho de manifestación. El texto ha sido objeto de controversia en las últimas semanas.
Fuente: EFE.
