El presidente de Cerro Porteño, Blas Reguera, repudió los actos de violencia que obligaron a suspender el superclásico y cuestionó la postura de su tradicional rival. El directivo señaló que la prioridad debe ser la salud de las personas y no el reclamo de los puntos en juego.
En una conferencia de prensa brindada, Reguera calificó la jornada como una noche triste para el deporte nacional y cargó la responsabilidad de los hechos sobre la organización del club local. El titular azulgrana fue tajante al señalar que Olimpia, como organizador del evento en el Defensores del Chaco, falló en la implementación de los protocolos de seguridad.
«Desde el Club Cerro Porteño repudiamos con contundencia todo acto de violencia. Estamos convencidos de que este no es momento de hablar de tres puntos y una pelea deportiva. Tenemos que enfocarnos en la salud de las personas y la seguridad», expresó Reguera ante los medios de comunicación, marcando una clara diferencia con las declaraciones de la directiva franjeada.
El dirigente insistió en que se debe investigar a fondo por qué los sistemas de control no funcionaron y qué órdenes recibió el personal de seguridad durante los incidentes. Según su visión, aunque hubo actos inaceptables por parte de los hinchas, existió una negligencia por parte de los responsables del espectáculo que permitió que la situación se desbordara.
Finalmente, el presidente del Ciclón aseguró que trabajarán para llegar al fondo de la cuestión y mejorar las condiciones del fútbol paraguayo. Para la dirigencia de barrio Obrero, el enfoque actual debe centrarse en asistir a los afectados y revisar los protocolos de ingreso, antes que priorizar la disputa administrativa por el resultado del encuentro interrumpido.
Fuente: D10
