Una familia de comunidad indígena denunció presunta negligencia médica en el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero tras el fallecimiento de un recién nacido que presentaba hematomas y una fractura en el brazo. El hospital rechazó las acusaciones y explicó que el feto había muerto días antes del parto.
El hecho ocurrió en el servicio de maternidad del Hospital Regional de Pedro Juan Caballero. La madre, de nombre Celia, de 22 años, llegó en ambulancia desde la comunidad indíegan Yvy Ata’i, refiriendo que no percibía movimientos fetales desde hacía cinco días. Al ser evaluada por el ginecólogo de turno, una ecografía confirmó que el feto no presentaba signos vitales. Apenas diez minutos después del ingreso se produjo la expulsión, y el certificado de defunción fue completado y el cuerpo entregado a los familiares.
La abuela, Silvia Mendoza, relató en entrevista a Urundey FM que al examinar el cuerpo del bebé en la comunidad notaron que «tenía el brazo roto, estaba todo golpeado, su carita también». Señaló que «nosotros creemos que fue negligencia porque ella entró bien» y cuestionó la versión médica: «Ella dice que se golpeó al nacer, pero nosotros no le creemos». Agregó que este es el segundo bebé que la madre pierde en el mismo hospital, ya que hace cuatro años falleció su primer hijo en circunstancias que la familia también cuestionó. Silvia Mendoza indicó además que no les entregaron documentación al momento del retiro: «Nada, ni un papel. Solo nos dijeron que nos llevemos el cuerpo». La denuncia formal por presunta negligencia médica fue radicada en la Comisaría Primera.
La licenciada Elsa Barrios, encargada del área de salud indígena de la XIII Región Sanitaria, respondió a las acusaciones en entrevista a la misma emisora. Sostuvo que «esa información es errónea» y que «según las fotos que circulan, el estado del feto indica que el fallecimiento se produjo probablemente días antes de su llegada al hospital». Explicó que se trataba de un embarazo de alto riesgo de entre 32 y 33 semanas, con antecedentes de pérdidas previas, y que si bien la paciente contaba con carnet prenatal de la USF de Vista Alegre, su asistencia a los estudios complementarios era irregular. Invitó a los familiares a acercarse para revisar el diagnóstico con los profesionales intervinientes.
El director del Hospital Regional, doctor Osmar Fariña, también brindó su versión a Urundey FM y descartó categóricamente cualquier negligencia. Explicó que «cuando un feto fallece y permanece en el vientre, comienza un proceso biológico llamado maceración» que provoca que «el tejido pierde su estructura y la piel se desprende, lo que puede dar la apariencia de cortes o lesiones con sangre», aclarando que «de ninguna manera se trató de un evento de trauma durante el procedimiento». Señaló además que la paciente solo realizó tres controles prenatales y no presentó ningún control laboratorial, lo que impide saber si cursó con alguna infección o comorbilidad que haya provocado la muerte fetal. «En medicina, los análisis laboratoriales del primer trimestre son fundamentales para detectar factores de riesgo. En este caso, se solicitaron, pero la paciente no los realizó», indicó el director, quien anunció un seguimiento más minucioso por parte del equipo de Salud Indígena dada la alta vulnerabilidad de la paciente.
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