El sargento Remigio Llano López confesó de manera extraoficial a un medio local que asesinó a Félix Kanazawa, el pasado 7 de febrero. Alegó que atacó al fallecido con un objeto cortopunzante porque se sentía acosado.
El sargento Remigio Llano López, detenido por el asesinato del ingeniero Félix Kanazawa, habló con un medio de comunicación desde su lugar de reclusión y confesó haber cometido el crimen.
Según los datos, el viernes 6 de febrero pasado, el militar llegó a Asunción y publicó una fotografía en su estado de WhatsApp informando que iba a realizar algunas documentaciones. Se dirigía a la zona de Remansito y tenía planeado quedarse algunos días en la zona de la Estación de Buses de Asunción.
Fue así que Kanazawa contactó con él y fueron a su vivienda, al día siguiente iba a realizar todas las documentaciones correspondientes para las cuales viajó hasta la capital del país.
El militar dijo que no confiaba en Kanazawa y que se vio amenazado en ocasiones anteriores, como en el transcurso de ese fin de semana.
Luego, relató que Kanazawa quiso llevarlo a un motel cerca de un conocido supermercado en San Lorenzo, Departamento Central. Agarró sus pertenencias y ya no quiso devolverlas.
Fueron hasta su domicilio en San Lorenzo, en donde supuestamente Kanazawa lo llaveó. Posteriormente, le dijo que le soltaría para que viaje a Encarnación. Fue así que fueron hasta la ciudad de Capiatá, en donde el uniformado debía esperar un bus que lo llevara de nuevo rumbo a Itapúa.
El militar reveló que subió a la camioneta Chevrolet S10 con Kanazawa y se sentó en el asiento, detrás del conductor. Agregó que, supuestamente, fue acosado por el fallecido, con quien se conocía desde hacía seis años.
“Me dijo ‘perdí mi tiempo contigo’, y que él siempre conseguía lo que quería. Al final me dijo ‘te voy a llevar a la calle para que agarres tu colectivo y te vayas’. Me llevó, llegamos a un lugar y estacionó el vehículo y me volvió a decir que siempre consigue lo que quiere y se abalanzó encima mío”, expresó.
Reveló que en medio de una acalorada discusión, tomó un objeto punzante –que el ingeniero tenía en su camioneta– y decidió acabar con su vida.
“Tenía elementos punzantes en su camioneta, no pude contenerme, perdí el control y perdí el conocimiento de lo que hice”, afirmó a SNT.
Prueba de luminol confirma sangre en la camioneta
La Policía Nacional informó que la prueba de luminol confirmó que se hallaron sangre en la camioneta de Kanazawa, de la marca Chevrolet, de color negro.
Se procedió a la búsqueda de indicios relacionados con el hecho, pero no se logró revelar rastros capilares, ya que el vehículo fue previamente lavado con agua y presumiblemente paño.
En el interior del vehículo se constataron manchas rojizas de aspecto sanguino, que se encontraban en el compartimiento del documento del asiento lado conductor. También el vehículo presentaba sustancias orgánicas. El tablero del rodado no se encontraba, como tampoco algunas alfombras, que fueron extraídas del rodado.
Según la investigación, la camioneta fue lavada el 7 de febrero, día en que presumiblemente cometió el homicidio; luego al día siguiente, el militar fue a bordo del rodado hasta la Costanera de Encarnación en donde participó de un concierto y luego fue a Alto Verá en donde abandonó el vehículo.
La fiscala Luz Alexandra Saldívar imputó este martes a Óscar Darío Zacarías Maciel, de 35 años, quien presuntamente habría adquirido los celulares de Kanazawa.
La conducta atribuida se adecuaría inicialmente al hecho punible de reducción y la agente fiscal solicitó su prisión preventiva.
Fuente: Última Hora
