La autopsia realizada en la tarde de este martes al cuerpo de Rebeca Martínez Aricaye, de 28 años, encontrada sin vida este lunes en el cementerio de Eusebio Ayala, Departamento de Cordillera, no pudo determinar la distancia de los dos disparos que acabaron con su vida. El médico forense Pablo Lemir explicó que no tiene una herida incisa cortante que confirme la utilización de un arma blanca.
El médico forense Pablo Lemir manifestó que Rebeca Martínez Aricaye, de 28 años, asesinada en Eusebio Ayala, Departamento de Cordillera, tiene una herida de disparo de arma de fuego en el mentón, con una trayectoria horizontal de hacia delante a atrás y de derecha a izquierda. También presenta otro impacto de proyectil en la parte superior del cuello izquierdo, con una trayectoria de abajo hacia arriba, de adelante hacia atrás y de izquierda a derecha.
“Se cruzan los disparos”, explicó Lemir en la tarde de este martes a los medios de comunicación, tras la realización de la autopsia.
Se retiraron las esquirlas que fueron entregados a Criminalística de la Policía Nacional para posteriormente hacer la pericia balística.
“No tenemos de momento una distancia de disparo estimado pero no existen elementos macroscópicos muy visible como para hablar de un disparo de la boca de fuego, apoyada por la piel, ni tampoco una distancia muy corta, pero tomamos las muestras correspondientes para ayudar a Criminalística a determinar distancia del disparo”, expresó.
🚨 #AHORA | Culminó la autopsia de la mujer asesinada en Eusebio Ayala
El Dr. Pablo Lemir informó que la víctima murió a causa de un traumatismo encéfalo craneal provocado por dos disparos de arma de fuego.
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— NPY Oficial (@npyoficial) September 29, 2026
Además, explicó que la víctima presenta múltiples lesiones contusas y escoriativas y una lesión en la parte del rostro lado izquierdo, aparentemente punzante, pero no tiene una herida incisa cortante que hable de la utilización de un arma blanca.
Las lesiones encontradas en su mayoría son tipo contusas, escoriativas, las cuales podrían dentro de una hipótesis inicial corresponder a todos los fenómenos de golpes y caídas en el momento de la caída de la motocicleta.
Incluso la lesión punzante, que tiene en el rostro, podría corresponder a una parte metálica del vehículo. También tiene una lesión contusa en el tórax que podría corresponder a al manubrio del vehículo.
“Tenemos montones de lesiones, se han tomado fotografías, tomas biopsicas del productos de esas lesiones y luego tenemos que hacer las construcciones hipotéticas de cómo pudieron haberse producido este tipo de lesiones, tanto las punzantes, contusas y escoriativas”, añadió.
La causa de muerte es de traumatismo cráneoencefálico por proyectil de arma de fuego. No tiene nada que ver con el accidente. Afirmó que “tatuajes de muy corta distancia no tiene”.
“Tiene montón de escoriaciones. Lesión incisa cortante que podría corresponder a un arma blanca no tenemos, lo que tenemos es una punzante y contusa que podría corresponder a una parte del vehículo el cual puede simular un accidente de tránsito, que puede convertirse en un arma blanca, si tenes una parte muy filosa del vehículo podría simular, pero no es una lesión por un arma cortante incisa propiamente dicha”, mencionó.
La otra víctima del ataque a balazos es Carolina Aguilar, de 32 años, quien está internada en un centro asistencial.
Ambas mujeres fueron vistas en una jineteada bailando con varias personas, dos de ellas se presentaron este martes a las autoridades para colaborar con la investigación. En una imagen de circuito cerrado se observa a ambas a bordo de una motocicleta cuando fueron atropelladas por una camioneta blanca, tipo Fortuner, cuyos dos ocupantes descienden y las introducen en el rodado.
Finalmente, ambas fueron encontradas en el predio del cementerio de Eusebio Ayala, una de ellas ya sin signos de vida.
Fuente: Última Hora
