Moody’s Ratings ratificó por tercer año consecutivo el grado de inversión «Baa3» para Paraguay con perspectiva estable. Destacó el crecimiento, la baja deuda y la política monetaria, aunque advirtió por la baja recaudación y la alta exposición al tipo de cambio.
La calificadora de riesgo Moody’s Ratings ratificó las calificaciones de grado de inversión del Gobierno de Paraguay como emisor de largo plazo en moneda local y extranjera, así como la calificación de los bonos senior no garantizados. La perspectiva se mantiene estable, según destaca el informe. Esta calificación continúa desde julio del 2024.
La firma señala que la confirmación de la calificación Baa3 para Paraguay refleja su sólida tendencia de crecimiento, respaldada por una importante inversión de capital, una carga de deuda pública relativamente baja y estable, y el cumplimiento continuo de un marco de responsabilidad fiscal a mediano plazo.
También destaca una política monetaria creíble, con un historial consolidado de mantenimiento de la estabilidad de precios y externa, que refuerza aún más el perfil crediticio, junto con un historial de estabilidad política.
Agrega que, en consecuencia, “la vulnerabilidad general ante los riesgos de eventos es baja”. No obstante, menciona que estas fortalezas se ven contrarrestadas por una base de ingresos públicos limitada que restringe la flexibilidad fiscal y lastra la capacidad de hacer frente a la deuda, a pesar de una carga de deuda relativamente baja.
Por otra parte, advierte que una elevada proporción de deuda denominada en moneda extranjera aumenta la exposición a las perturbaciones del tipo de cambio.
Asimismo, señala que la solidez institucional sigue siendo inferior a la de los países con calificación Baa y que la dependencia de la economía respecto a la agricultura y la generación hidroeléctrica expone al país a shocks externos.
Otro aspecto que subraya Moody’s es que la creciente diversificación económica más allá de la agricultura, la inversión de capital en curso y la aplicación eficaz de políticas fiscales y monetarias ofrecen resiliencia ante posibles perturbaciones.
La calificadora también indica que persisten los riesgos a la baja, incluidos los relacionados con la dependencia de la agricultura y la generación hidroeléctrica.
Moody’s sostiene que esperan el fortalecimiento de las instituciones y la gobernanza, particularmente en lo relacionado con la lucha contra la corrupción y el Estado de derecho (gradual durante el horizonte de previsión), lo que, no obstante, dará lugar a mejoras limitadas “en la eficacia institucional y a un rezago continuo en los indicadores de gobernanza en comparación con otros soberanos con calificación Baa”.
Fuente: Última Hora
