Para el politólogo Esteban Caballero, las tensiones internas en Honor Colorado son reales y no cree que se trate de una estrategia electoral para demostrar una supuesta autonomía de Pedro Alliana. Aunque reconoce que el Partido Colorado tiene un procedimiento estricto que siempre lo favorece, plantea un escenario de incertidumbres para las elecciones.
La reunión entre Horacio Cartes y Pedro Alliana terminó sin foto y con la confesión del vicepresidente de que existen molestias en ambas partes. Aunque un sector mantiene el escepticismo, el politólogo e investigador Esteban Caballero cree en estas tensiones, lejos de pensar que se traten de una estrategia para posicionar al precandidato presidencial como una figura con autonomía en sus decisiones.
“Me parece muy dudosa una especie de estrategia o táctica así tan bien pensada en términos de proceso político. Yo creo que hay diferencias dentro de Honor Colorado”, dijo a ÚH.
Explicó que se trata de un fenómeno bastante común, teniendo en cuenta que Honor Colorado tuvo una rotunda victoria en las internas de junio frente a otros movimientos como Colorado Añetete y Fuerza Republicana, lo que hizo que el oficialismo dejara de preocuparse por la competencia de la disidencia.
“Cuando una unidad política ve que no tiene un enemigo significativo en frente, empieza un proceso de contradicciones internas, de alguna manera, ante la falta de un enemigo externo”, especificó.
En ese sentido, mencionó que siempre se está quebrando y desplegando en una dialéctica entre dos posiciones.
En cuanto al perfil de ambos líderes, observa en Alliana a una persona que respeta a su líder, pero que demostró reticencia ante algunas posiciones porque está en juego su credibilidad. En tanto, califica de imprudente a Horacio Cartes, al presentar al ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, como precandidato a vicepresidente de HC.
“No sé si fue muy prudente en lo que dijo. Se extralimitó cuando anunció que el candidato sería Baruja. Porque ante el éxito que tuvieron en las internas, a lo mejor valoró de manera equivocada qué es lo que puede hacer y qué es lo que no debe hacer. Se pasó un poco de la raya”, comentó.
Efecto en las elecciones
Aunque el Partido Colorado está acostumbrado a desplegar toda su estructura en las elecciones y ha logrado históricamente el voto de casi el 50% del electorado a nivel nacional, la gran pregunta es si tanta “trifulca” decepcionará y desmovilizará a los colorados en las elecciones municipales y en las generales del 2028.
Caballero considera que sería un comportamiento atípico de los votantes colorados y, si ocurriera, sería una excepción. En ese sentido, observa en Asunción un electorado más sensible e informado sobre la coyuntura política que el de los demás municipios, especialmente el de aquellos alejados de la capital del país.
El politólogo advierte que es muy difícil describir un escenario electoral ante una dinámica que es natural en estos contextos. “Todo puede pasar”, opinó sobre las elecciones de 2028.
Si bien mencionó que en un proceso puede surgir un nuevo candidato, mira con escepticismo la posibilidad de que Alliana pueda ser reemplazado como candidato presidencial de HC.
“Eso se tiene que deshilvanar y llegar a un proceso que permita definir las cosas en las internas, las cuales serán el foco antes de las elecciones de 2028”, lanzó.
Por otro lado, esta disputa interna representa una oportunidad para la oposición, que está proyectando una alianza para las elecciones generales, pero Caballero advierte que el sector debe elegir inmediatamente el método por el cual se designará una chapa única.
Fuente: Última Hora
